jueves, 9 de octubre de 2008

Turismo, industria y caza amenazan las 38 reservas de la biosfera en España, que cumplen 30 años



Industrialización, caza furtiva, sobrepesca y hasta carreras de quads. Decenas de amenazas se ciernen sobre buena parte de los 38 espacios naturales que cuentan en España con la declaración de reserva de la biosfera. Han pasado 30 años desde que el Parque Natural de Grazalema (Cádiz) fuera galardonado con esta distinción que otorga la Unesco, y sólo Estados Unidos y Rusia superan a España en número de lugares con esta protección. Pero la situación dista de ser satisfactoria.

"Grazalema fue el primer paso de un camino que implicaba un cambio de mentalidad social y de la Administración", asegura Miguel Ángel Maneiro, director del parque gaditano. "Y debe servir para reflexionar sobre los valores de estos entornos". 

El espaldarazo a la armonización entre la biodiversidad y la actividad humana en este pulmón de más de 50.000 hectáreas introdujo en España un concepto pionero. "Tenía en cuenta a las personas que viven en el territorio y los usos de éste, sin renunciar a los avances de la sociedad. Eso no se había planteado antes para otros espacios protegidos", explica Jorge Lobo, experto en biodiversidad del CSIC. 

Las red de Reservas españolas es, según el Ministerio de Medio Ambiente, "una de las más activas y mejor organizadas del mundo". Y en ellas se encuentra "una gran parte de la diversidad biológica del territorio, usos tradicionales y formas de manejo del paisaje", añade. 

Desarrollo insostenible

La realidad es bien distinta, en opinión de expertos y ecologistas. El caso más llamativo es el de la desecación del humedal de Las Tablas de Daimiel, que ha provocado que todos los grupos ecologistas se unieran en febrero pasado para solicitar su descatalogación de la lista de la Unesco. Finalmente, el comité de la Unesco ha dado al parque una moratoria para recuperarse hasta 2009.

Ecologistas en Acción, Greenpeace y Adena aseguran, en todo caso, que existen otras graves amenazas: el urbanismo en la Cuenca Alta del Manzanares; la presión ligada al esquí en Ordesa o Sierra Nevada; los proyectos urbanísticos o industriales en Urdaibai; la acción industrial en el Estrecho o las Marismas del Odiel y los proyectos urbanístico-turísticos en Cabo de Gata, La Palma y Gran Canaria. Por otro lado, el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes también afecta a varias reservas, según Ecologistas en Acción. Algunos de esos proyectos se han paralizado. Para otros, ya es demasiado tarde.

Desde Medio Ambiente se admiten "algunos problemas en algunas reservas", pero añaden: "A fecha de hoy, todas las reservas de la biosfera españolas cumplen los criterios que en su día motivaron su declaración". Sobre la amenaza del urbanismo, el Ministerio mantiene que, a la normativa que limita las actuaciones en todos los espacios protegidos, se suman en el caso de las reservas otros mecanismos preventivos como las delimitaciones de las llamadas zonas núcleo, tampón y transición. Las zonas de mayor protección son la del núcleo y tampón. Es en la zona de transición donde deben fomentarse formas de explotación sostenibles, y es precisamente en estos entornos donde se detectan las mayores tensiones.

El problema, en opinión del experto del CSIC, es que las reservas "se constituyen como polos de desarrollo para el ocio de los urbanitas que van en contra del propio espacio. Es una paradoja, pero es muy difícil de solventar si no se solucionan otros problemas más acuciantes. Habría que valorar por qué se ha fallado". Según el Ministerio, un equipo técnico externo al comité español de la Unesco está desarrollando un banco de buenas prácticas y un sistema de indicadores para hacer el seguimiento de las Reservas españolas.

Los responsables de Conservación de Ecologistas en Acción y WWF/Adena, Theo Oberhuber y Enrique Segovia, insisten en que planificar, invertir, evaluar la actividad e informar será vital para conservar los pulmones de España en el futuro. Lobo, por su parte, es más pesimista: "La falta de fondos municipales, la actual ley del suelo y el beneplácito que algunas comunidades autónomas dan a los planes urbanísticos no ayuda a que la situación tenga visos de mejorar".

1 comentario:

markus dijo...

hey...me meti en el blog...la verdad q no lei nada...XQ NO SOY RESPONSABLE....


markus_


bsos